Las fintech en Argentina: oportunidades en pandemia y grandes desafíos

El último informe de la Cámara Argentina de Fintech es más que significativo: el sector creció más del 100 por ciento entre julio de 2018 y julio de 2019, hasta totalizar casi 230 compañías dedicadas a los distintos segmentos del negocio.

Es un aumento notable si se tiene en cuenta el tambaleante escenario económico del país, con el peso en caída libre desde mayo de 2018 y una inflación que sólo el año pasado trepó hasta el 54 por ciento.

Sin embargo, las fintech en Argentina están aún en una etapa muy incipiente si se compara su realidad con la de otros países de la región.

Por ejemplo, un estudio de inclusión financiera del Banco Central de la República Argentina (BCRA) dice que en cantidad de puntos de acceso (PDA) a servicios financieros (una forma técnica de medir la situación) Argentina está al final de la lista cotejando con naciones equivalentes de América Latina: tiene apenas 8,6 PDA cada 10.000 adultos, versus 39,6 de Colombia y 23,2 de Brasil.

Este mismo dato, mirando el vaso medio lleno, dice que las fintech en Argentina tienen mucho para crecer, más aún en tiempos de coronavirus y de pospandemia, donde la necesidad sanitaria de distanciamiento social y aislamiento han generado tierra fértil para el crecimiento (en algunos casos exponencial) de los medios de pago online y de distintas formas de digitalización bancaria.

Historia, presente y futuro

El escenario fintech en Argentina encontró la base para impulsar su crecimiento durante los primeros años del gobierno de Mauricio Macri.

El perfil promercado de su gabinete, con tendencia a la liberación total de la economía y a menos regulaciones, favoreció la aparición de numerosos jugadores que habían permanecido agazapados durante el gobierno anterior. Algunos son players locales y otros extranjeros.

Más allá de los bancos virtuales que funcionan como entidades autorizadas por el BCRA (el organismo regulador del sistema bancario del país), como Wilobank, Brubank y Rebanking, en pocos años aparecieron cerca de 40 fintech en Argentina enfocadas en medios de pago digitales y otras 30 que apuntan a proveer tecnología.

También brotaron compañías centradas en monedas virtuales y cadenas de blockchain, en servicios B2B, de crowdfunding, seguros online, ciberseguridad y un extenso etcétera.

Crisis mediante, y con la llegada al gobierno de Alberto Fernández en diciembre de 2019, en el sector de las fintech en Argentina miraron con desconfianza: ¿se volverán a sumar regulaciones? ¿se buscará impedir el crecimiento del segmento, cediendo ante la presión de la banca tradicional?

Lo cierto es que los primeros pasos dados por el nuevo gobierno respecto de las fintech en Argentina no fueron en ese sentido: no hubo nuevas trabas, aunque sí un mayor control de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).

Hay que tener en cuenta que a sólo tres meses del desembarco de Fernández a la Casa Rosada, comenzó a impactar la pandemia de coronavirus y las decisiones económicas quedaron supeditadas a la emergencia sanitaria.

El objetivo de las fintech en Argentina

Un número explica claramente las amplias posibilidades de expansión de las fintech en Argentina: el 50 por ciento de la población económica activa no está bancarizada (¡la mitad!).

Además, sólo uno de cada cuatro personas mayores tiene una tarjeta de crédito y la mayoría nunca hizo una transferencia de dinero.

A este público es al que direccionan sus estrategias de marketing las fintech en Argentina: gente que desde siempre estuvo olvidada por los bancos clásicos que entendieron (equivocadamente) que allí no había un gran negocio.

Un paso importante en el avance de las fintech en Argentina y de la bancarización general del país fue la habilitación de la Clave Virtual Uniforme (CVU).

Esto permitió los depósitos en billeteras electrónicas personales (como Mercado Pago o Naranja X por ejemplo) y las transferencias de efectivo entre las cuentas bancarias (CBU) y las virtuales, lo que generó una explosión de nuevos usuarios.

En paralelo, la pandemia hizo crecer exponencialmente las ventas online, lo que empujó a miles al uso de medios de pago electrónicos para poder hacer frente a compras muy diversas en plena pandemia.

De nuevo: gran oportunidad para las fintech en Argentina.

El turno de la financiación online

Un gran párrafo aparte sobre el análisis de las fintech en Argentina merece la aparición de más de 50 compañías abocadas al análisis y al otorgamiento crediticio, con modalidades infinitamente más simples y accesibles que los bancos tradicionales.

Este fenómeno está creciendo de la mano del aumento sin freno de las compras por Internet.

En la Argentina, hay una enorme necesidad de crédito que no está siendo captado por el sistema bancario tradicional debido a varios factores.

Por un lado, por la desconfianza de los argentinos con las entidades clásicas (la historia las condena). Por otro, por la excesiva cantidad de requisitos que se deben cumplir para poder aplicar para recibir el dinero.

Además de las altas comisiones que suelen cobrar.

Las nuevas fintech en Argentina dedicadas específicamente al mercado de préstamos agilizan todos estos procesos, permitiendo acceder a créditos en minutos a través de simples e intuitivas aplicaciones de smartphone.

Esto está potenciado en tiempos de coronavirus, cuando permanecen las limitaciones para circular.

Créditos online con fintech en Argentina

Opciones hay muchas, como Crediclick, Afluenta, Credy, CrediMinuto y Efectivo Ahora. En muchos casos incluso con opciones de bajo o cero interés, según los montos y los plazos.

Una alternativa interesante es utilizar herramientas como askRobin para navegar por las diferentes fintech en Argentina que ofrecen préstamos. Allí puedes comparar y escoger el crédito que más se ajuste a tus necesidades.

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Según tu perfil de cliente, el explorador de préstamos bucea por las decenas de alternativas que hoy ofrece el mercado de las fintech en Argentina y te muestra las que más se ajusten a lo que estás buscando.

La ventaja en el uso de estas herramientas es que se agiliza considerablemente el proceso, ya que el sistema te permite simplificar la búsqueda con la carga de las variables que mejor se adapten a tus demandas.

Eso se traduce en dos palabras: tiempo y ahorro de dinero.

La ventaja es aún mayor en 2020, con la pandemia de Covid-19 que obliga a millones a permanecer aislados: puedes explorar entre las distintas alternativas de préstamos de dinero durante el coronavirus sin tener que salir de tu casa.

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